¡El ecosistema de las regiones de té en Taiwán ha mejorado muchísimo! En estos últimos años, al ir y venir por las zonas de cultivo, he notado que hay cada vez más animales salvajes: jabalíes, muntíacos, conejos, faisanes Swinhoe y monos. Lo mejor es que muchos de ellos ya ni siquiera le temen a los humanos.
Lo que abunda más en los campos de té son los jabalíes, ya que les encanta comer el abono orgánico de pulpa de soja que se utiliza para las plantas. Hace poco, mientras recorría la zona, me encontré con unos agricultores bastante enfadados. Al acercarme a escuchar, resulta que los jabalíes se habían zampado todo el abono y eso estaba afectando el crecimiento del té, así que estaban pensando en llamar a un cazador para solucionar el asunto. Parece que los jabalíes también son de buen comer y saben que la pulpa de soja es excelente. Las plantas de té que se nutren con ella adquieren un sabor increíble; me pregunto si a los jabalíes les pasará lo mismo. ¡Tendré que preguntarle al amigo cazador la próxima vez que lo vea! 😂😂😂
Aparte de los jabalíes, en las zonas montañosas también hay muchísimos monos, y circulan historias de lo más curiosas sobre ellos. Por ejemplo, que se acuerdan perfectamente de las temporadas de cosecha (en abril roban los brotes tiernos de bambú y en octubre se zampan las manzanas), que comprueban si la fruta está dulce o no, o que arrancan fruta para tirársela a los perros a distancia. En los últimos años, gracias al éxito en la conservación del macaco de Formosa, las manadas suelen aparecer en grupos de un centenar. Hace unos veranos escuché que un agricultor salió por la mañana a hacer unos recados y, al volver por la tarde, ¡descubrió que los monos le habían saqueado toda la fruta! 😂
Conclusión 1: ¡El ecosistema en Taiwán está mejorando y hay más animales salvajes, lo cual es fantástico!
Conclusión 2: Menos mal que los monos aún no han aprendido a hacer té. 😂