La historia del té blanco taiwanés se remonta principios del siglo XX. Aunque en el mercado mundial del té blanco su volumen de producción y su reconocimiento no se comparan con los del té blanco de Fujian, el té blanco de Taiwán también vivió una época dorada en un contexto comercial especial.
La edad de oro y la caída del té blanco taiwanés
Según el libro “Registro de la gestión del té blanco” (白茶經營史錄), publicado por China Tea Company, entre las décadas de 1950 y 1970 el té blanco de Taiwán gozó de gran popularidad en el mercado de Hong Kong. En aquel entonces, las exportaciones de té blanco de Fujian y Cantón eran inestables y el mercado de Hong Kong tenía una fuerte demanda de tés blancos de gama baja y media. Gracias a sus precios y a un suministro estables, el té blanco taiwanés conquistó rápidamente el mercado. En 1958, su cuota en el mercado de Hong Kong alcanzó el 65.11%, subiendo hasta un impresionante 77% en 1961, y en 1965 las ventas superaron las 10,000 dan (aproximadamente 500 toneladas), rebasando con creces al té blanco de Fujian. Sin embargo, a medida que Fujian estabilizó su producción y desarrolló sus exportaciones a finales de la década de 1970, el mercado del té blanco taiwanés se fue contrayendo gradualmente hasta retirarse del mercado hongkonés después de la década de 1980, poniendo fin al periodo de mayor esplendor de este té.
El renacimiento del té blanco taiwanés a partir de 2016
A partir de 2013, el té blanco chino ganó popularidad en el mercado debido a sus propiedades saludables, lo que motivó a Taiwán a iniciar investigaciones y desarrollo de té blanco a partir de 2016. En comparación con el de Fujian, el té blanco taiwanés aprovecha su entorno único y sus variedades de plantas de té para desarrollar especialidades como el té blanco de alta montaña (Gao Shan), el té blanco Dongpian y el té blanco Ruby (Hongyu), e incluso combina la técnica de la mordedura de la chicharrita verde del té para crear el “té blanco con aroma a miel”. Estos tés blancos tan particulares han ganado aceptación y algunos agricultores taiwaneses han cambiado el modelo tradicional de destinar la cosecha de otoño e invierno a la producción de té oolong para pasarse al té blanco, lo que ha diversificado enormemente su desarrollo y ha incrementado su aceptación en el mercado.
Perspectivas de futuro del té blanco taiwanés
Tras haber experimentado un periodo de auge y declive en el pasado, el té blanco taiwanés ha recuperado popularidad desde 2016 y está labrándose un nuevo camino gracias a sus condiciones geográficas y variedades de té únicas. Quién sabe, tal vez algún día el té blanco tenga la oportunidad de desplazar al oolong y convertirse en la variedad de té más popular de Taiwán.