¿Cómo se cultiva el mejor té de alta montaña? ¿Por qué, tratándose del mismo té de alta montaña, la calidad puede ser tan radicalmente distinta? Descubramos cómo los tipos de fertilizantes, las cantidades y los métodos de aplicación influyen en el aroma y la textura de las hojas de té.
¿Cuáles son los mejores tipos de fertilizantes?
Existen muchos tipos de fertilizantes para el té de alta montaña; entre los más comunes se encuentran la harina de soja, la harina de maní, la harina de sésamo, los fertilizantes químicos y el abono orgánico (estiércol).
Los mejores fertilizantes son la harina de soja y la harina de maní (fotos 1 y 2), ya que ofrecen una excelente tasa de absorción de nutrientes y son muy beneficiosos para la salud de las plantas de té y del suelo; su único defecto es que son muy costosos. El estiércol y los fertilizantes químicos también son muy comunes (foto 4); su ventaja es que aportan mucha fuerza y un buen rendimiento a bajo precio, pero su desventaja es que el aroma y la calidad del té resultan inferiores.
La diferencia en la cantidad de fertilizante utilizada
Dado que los fertilizantes a base de harina de leguminosas son muy caros, los agricultores deben medir cada gramo al aplicarlos. En los últimos años, debido a la pandemia y la inflación, el saco de este abono se ha acercado a los NT$700, por lo que algunos productores han reducido la cantidad que usan, con el resultado inevitable de una caída en la calidad. Sin embargo, otros se mantienen firmes en aplicar la cantidad justa y generosa, y el té que elaboran resulta denso, con cuerpo y delicioso. Como se ve en las fotos 1 y 2, una gruesa capa de fertilizante de soja es prácticamente garantía de un gran té.
El impacto del método de fertilización
La forma en que se aplica el abono también es muy importante. Las plantaciones bien gestionadas abren primero surcos (fig. 5) antes de fertilizar (fig. 6), eintegran el abono en la tierra (fig. 7). Además de reducir la pérdida de nutrientes y aumentar la eficiencia de absorción, remover la tierra incrementa su aireación; así, con un suelo sano las plantas de té no enferman fácilmente y el producto final alcanza un nivel superior.
Para asegurar la calidad del té de primavera, estos últimos días he visitado varias veces las zonas de cultivo para observar la fertilización de los agricultores. No piensen que en todas las plantaciones de té de alta montaña se usan fertilizantes de primera; la verdad es que en este aspecto hay diferencias abismales entre una y otra. Incluso en una zona de tés prémium como Lishan, muchas plantaciones usan fertilizantes sin mayor cuidado, y esta es la razón por la cual la calidad del té de alta montaña varía tanto.
Esta vez he descubierto bastantes plantaciones excelentes que abonan generosamente, por lo que la calidad del té de primavera estará asegurada. ¡Espérenlo con ansias!