El té blanco añejo, o Lao Bai Cha, se refiere al té blanco que ha sido almacenado durante un largo período de tiempo. Este tipo de té proviene generalmente de grados como Bai Hao Yin Zhen (Agujas de Plata), Bai Mu Dan (牡丹白), Shou Mei or Gong Mei. Lo especial del té blanco añejo son los cambios que experimenta durante el proceso de almacenamiento, lo que hace que su sabor y calidad difieran de los del té blanco fresco.
¿Qué es el té blanco añejo? ¿Cuáles son sus características?
Sobre el té blanco existe el dicho “té de un año, medicina a los tres años, tesoro a los siete”, el cual alaba las cualidades únicas del té blanco añejo. Por lo general, el té blanco con más de cinco años ya puede considerarse té blanco añejo, ¡y el té blanco añejo de diez o veinte años es aún más bienvenido en el mundo del coleccionismo!
- Evolución del aroma: Con el paso del tiempo, el aroma del té blanco añejo se vuelve más complejo y maduro. Las notas originales de flores frescas y frutas se transforman gradualmente en matices de añejamiento, con toques amaderados, de miel o medicinales, lo que hace que su fragancia sea mucho más rica y única.
- Color de la infusión: La infusión de té blanco fresco suele ser de color amarillo dorado claro o amarillo albaricoque, mientras que en el té blanco envejecido tras un largo periodo de almacenamiento, el color de la infusión cambia gradualmente a amarillo dorado intenso, amarillo anaranjado o incluso marrón rojizo. Este cambio se debe a la oxidación y polimerización de los componentes químicos de las hojas de té con el paso del tiempo.
- Evolución del sabor: El sabor del té blanco envejecido se vuelve más醇厚 (intenso) y suave; la frescura original se transforma en una sensación más tersa y redonda. Esto ocurre porque los taninos y otros componentes de las hojas de té experimentan cambios durante el almacenamiento, haciendo que el sabor de la infusión sea más equilibrado y redondo.
- Requisitos de almacenamiento: Al almacenar té blanco envejecido, es necesario garantizar un entorno seco, ventilado y evitar la luz solar directa. Esto permite que las hojas de té mantengan una calidad estable durante el proceso de almacenamiento, evitando que la humedad u otros factores externos afecten su calidad.
- Valor de colección: Debido a su sabor único y a su característica de revalorización con el tiempo, el té blanco envejecido suele ser considerado un tesoro por los coleccionistas y entusiastas del té. Tras varios años o incluso décadas de almacenamiento, la calidad del té blanco envejecido mejora gradualmente y su valor de cata aumenta en consecuencia.
El té blanco envejecido es una categoría especial de té blanco que posee un aroma y un sabor únicos debido a los cambios que experimenta durante un largo proceso de almacenamiento, lo que lo convierte en una auténtica joya tanto para la colección como para la cata de té.