Elige tés con poca cafeína: evita las hojas con alto contenido de cafeína, como el té verde y el té negro, y opta por alternativas con menos cafeína, como el té blanco, el oolong de fermentación ligera o el té de alta montaña. Son menos estimulantes para el sistema nervioso y ayudan a mantener la calma en cuerpo y mente.