El té negro helado es una bebida deliciosa y sencilla. Prepararlo en casa no solo es práctico y económico, sino también la mejor opción para refrescarse en verano. Cada receta y proporción de té negro helado varía, por lo que puedes ajustar la concentración del té según tus preferencias al prepararlo en casa. A continuación, te mostramos cómo hacerlo:
Ingredientes: Dos bolsitas comerciales de té negro de 65 g, siendo preferible el té negro Assam. Si buscas una mayor calidad, también puedes utilizar té negro Assam de Taiwán o té negro con aroma a miel para una infusión con mejor sabor. Además, necesitarás 400 g de azúcar moreno y 4000 g de hielo picado.
Preparación de la infusión: Hierve 3000 cc de agua, añade 2 bolsitas de té negro de 65 g (o 130 g de té negro a granel), tapa el recipiente y deja reposar durante unos 10 minutos. Luego, retira las hojas de té. Por otro lado, prepara un almíbar disolviendo el azúcar moreno y resérvalo. Finalmente, mezcla el té negro y el almíbar.
Mezcla del té y el hielo picado: Vierte el hielo picado en el té negro, recordando no añadirlo todo de golpe. La proporción ideal para el té negro helado es que quede 1/3 de hielo picado sin derretir; de este modo, la textura al beberlo es excelente y se mantiene frío por más tiempo. Si consideras que le falta dulzor, la próxima vez puedes ajustar la proporción de almíbar o añadir fructosa al gusto.
Aparte de la calidad del té negro, el factor más importante es la cantidad de hielo picado. Recuerda utilizar hielo picado en lugar de cubitos de hielo enteros, ya que el hielo picado ofrece una mejor textura. Asimismo, puedes añadir semillas de casia o té de cebada para obtener un té negro helado de estilo tradicional.
▲ El té negro helado es fácil de preparar, delicioso y la mejor bebida casera para el verano.