El Comité Científico de la Alimentación Humana de la Unión Europea recomienda mantener la ingesta diaria de cafeína por debajo de los 300 mg para garantizar la salud. Las personas con enfermedades cardiovasculares, arritmia, problemas estomacales, insomnio crónico, así como las mujeres embarazadas y los niños, deben evitar o reducir al máximo el consumo de bebidas con cafeína.