Proceso de elaboración del té negro

Los diferentes tés negros tienen sus propios procesos de elaboración, pero en general, la producción del té negro incluye la recolección, el marchitamiento, el enrollado, la fermentación y el secado. La mayor diferencia entre el té negro, el té verde y el té oolong radica en que el té negro no requiere el proceso de fijación (shachin). El punto clave del té negro es el control de su grado de fermentación, lo cual difiere enormemente del té verde (sin fermentar) y del té oolong (semifermentado).

Proceso de producción del té negro

  1. Recolección: Es preferible cosechar hojas tiernas, principalmente brotes con dos hojas.
  2. Marchitamiento: Una vez realizada la cosecha, se procede al marchitamiento. Las hojas de té se extienden de manera uniforme para ablandarlas lentamente y dar inicio a una fermentación preliminar. Tras este proceso, las hojas se vuelven flexibles y se rompen menos al ser enrolladas.
  3. Enrollado: Consiste en amasar las hojas de té para extraer sus jugos, facilitando la liberación de su sabor al infusionarlas. El enrollado también da forma a las hebras del té, mejorando su aspecto visual.
  4. Fermentación: El proceso de fermentación preliminar comienza ya durante el marchitamiento. Tras el enrollado, la fermentación se acelera, el color de la infusión se vuelve más oscuro y su aroma se desarrolla aún más.
  5. Secado: El secado del té tiene como objetivo reducir la humedad y detener la fermentación, facilitando al mismo tiempo su almacenamiento y transporte.
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