¿Has comprado té negro pero no sabes cómo prepararlo? De hecho, siempre que domines la temperatura del agua, los utensilios, la proporción y algunos pequeños trucos, los principiantes también pueden preparar té negro fácilmente y con una calidad que no tiene nada que envidiar a una tetería profesional. A continuación, te explicamos los pasos y consejos para preparar té negro taiwanés. ¡Échale un vistazo!
Uno: La calidad del agua adecuada
Lo primero para preparar té negro es encontrar el agua adecuada. Lo más idóneo es utilizar agua rica en oxígeno, como agua de arroyo o de manantial. Si no tienes, puedes usar agua del grifo, pero evita el agua embotellada o agua hervida que haya estado reposando durante mucho tiempo. El agua con bajo contenido de oxígeno dificulta que el té despliegue todo su sabor.
▲El agua de manantial o de arroyo, este tipo de agua altamente viva es la más adecuada para preparar té negro.
Dos: La temperatura adecuada
Para preparar el té oolong se requiere una temperatura de 90 a 95 ℃, pero para el té negro lo mejor es 100 ℃. Pon el agua de manantial en una tetera y, tan pronto como hierva, puedes usarla para infusionar, sin dejar que hierva demasiado tiempo. Si la temperatura del agua es demasiado baja, el sabor del té negro no se liberará bien y sabrá demasiado flojo e insípido.
Tres: Los utensilios adecuados para preparar té negro
Para preparar té negro, lo mejor son teteras más anchas y gruesas, preferiblemente con cierta consistencia. Los recipientes más anchos permiten que las hojas de té se expandan por completo en la tetera para poder liberar libremente su sabor. Antes de la infusión, es recomendable calentar previamente la tetera y las tazas para evitar que la temperatura de los utensilios baje demasiado rápido y afecte al sabor del té.
▲Una tetera de cerámica ancha y gruesa es el utensilio más adecuado para preparar té negro.
Cuatro: Preparar el té negro
Una vez que los utensilios y el agua estén listos, puedes empezar a preparar el té negro. El truco más importante aquí es la proporción de té. La proporción para preparar té negro es de aproximadamente 1 a 50; es decir, para una tetera de 100 ml, debes poner 2 g de té negro. Por supuesto, esto no es absoluto y puedes ajustarlo según tus preferencias personales. El segundo truco es el método para verter el agua: puedes verter el agua directamente sobre las hojas de té para dispersarlas y permitir que se abran por completo. El último truco es controlar el tiempo; por lo general, basta con dejarlo reposar durante 2 minutos. Al infusionar, puedes tener a mano una cucharita para probar un poco; si ya está en su punto, puedes verter la infusión en un recipiente de presentación (chahai) para evitar que se pase de tiempo y quede demasiado fuerte.
Cinco: Degustación y aderezos
¡Una vez completada la preparación del té negro, puedes empezar a disfrutar de este gran té! Puedes beberlo directamente según tus preferencias o añadirle aderezos. Los aderezos más comunes son azúcar, miel, leche, y también se le puede añadir semillas de casia o vainilla en polvo. El más común es añadirle azúcar; con el método de preparación habitual, primero puedes disolver el azúcar en agua para hacer almíbar y luego añadirlo al té negro para beberlo, ya que así el azúcar se disuelve más fácilmente.
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